Agosto 14th, 2009
Nuestro país durante los últimos diez años ha generado ingresos por exportaciones de alrededor de 87.500 millones de dólares, cifra muy pequeña comparada con otros países de la región. Pero muy significativa para nuestra realidad, estos ingresos han permitido sostener nuestra economía y nuestro esquema monetario (para observar este fenómeno los valores debería estar en valor presente). Estos recursos provienen básicamente de las exportaciones de petróleo crudo, banano, camarón, flores, cacao, ciertos derivados del petróleo, elaborados del mar, manufacturas de metales, químicos, fármacos y café elaborado. En importaciones hemos invertido alrededor de 80.500 millones de dólares, principalmente en materias primas (agrícolas, industriales y materiales de construcción), bienes de consumo y bienes de capital (agrícolas, industriales y equipos de transporte). Es decir básicamente se ha realizado un intercambio de bajo valor, principalmente en las exportaciones y en el caso de las importaciones el intercambio ha sido principalmente de alto valor agregado, como bienes de consumo electrónicos, técnicos o tecnológicos. Esta situación es evidente y pese a esa condición no se ha concretado un plan comercial a largo plazo.En general siguiendo la tendencia histórica, si se incrementa los ingresos se incrementa los gastos, por ello la balanza comercial en los últimos tres años no ha variado en términos reales, claramente se observa que no existe una tendencia a disminuir el consumo de bienes importados. También se puede observar que en los últimos diez años han existido etapas de balanza de pagos negativa, pero no por ello se han tomado medidas económicas o de salvaguardia de la producción nacional. El factor dirimente en este aspecto son las remesas.Adicional a la limitante en la diversificación de la cartera de bienes exportables, está la dependencia de los destinos de exportación e importación. Un alto porcentaje de nuestras exportaciones se coloca en Estados Unidos y ALADI – CAN. Por otro lado las importaciones provienen de manera preferente de la ALADI - CAN y de Asia. Pudiendo presentarse este fenómeno debido a que la mayoría de empresas de Estados Unidos tienen instaladas sus fábricas en el Asia, principalmente en China. Estas cifras impulsan a reflexionar sobre cuan importante es equilibrar la balanza comercial con Asia y Latinoamérica a través de políticas de comercio reciproco con estos países, es decir, debe existir un mayor interés por parte del Ecuador en equilibrar la balanza de pagos y de generar una oferta exportable atractiva a estos mercados.En el Ecuador todavía no se puede hablar de un crecimiento económico equilibrado, refiriéndome a esta concepción como un equilibrio entre el desarrollo económico de la sociedad y la protección real de la naturaleza. Los conceptos económicos de referencia para los países no desarrollados como en el caso ecuatoriano, provienen de países industrializados que tienen perspectivas distintas de desarrollo, no necesariamente negativas, ni positivas en su totalidad, sino representan enfoques de realidades distintas. El éxito para nosotros debe ser construido desde la realidad con un sentido práctico, de competencia y debe ser una solución en el largo plazo a nuestras prioridades como sociedad. Las cifras durante los últimos diez años hablan de un crecimiento en el Ecuador de alguna manera sostenido, con la excepción del año 1999 en la que se produjo la crisis financiera con un decrecimiento del -7,30%, en general hemos tenido un crecimiento económico en promedio del 3,35% durante los últimos diez años. Las perspectivas de crecimiento económico para este año en el Ecuador bordea el 3,1%, este porcentaje de crecimiento es aparentemente favorable, pero necesariamente se verá afectado por la crisis mundial y el decrecimiento del PIB de Estados Unidos, principal socio comercial de Ecuador. El origen de nuestros ingresos tiene un alto grado de dependencia petrolera y básicamente de exportaciones de materias primas. Nuestro crecimiento en términos absolutos es mayor que el promedio del mundo o de Estados Unidos, pero en términos reales la brecha es gigante, por las diferencias en el tamaño del PIB o el volumen de las exportaciones de esos países.Estos indicadores están estrechamente ligados con las políticas económicas internacionales que ha adoptado el país, por lo general nuestra política exterior ha estado relacionada directamente con la toma de decisiones a nivel comercial, acercamientos con organismos internacionales para financiamiento, negociaciones con la Organización Mundial del Comercio. También han estado relacionadas con temas como la crisis financiera, restructuración de la deuda externa, cumplimiento de compromisos suscritos con otros países y repercusiones económicas de conflictos con los dos países vecinos. También es claro que el componente doméstico de la economía en el caso ecuatoriano ha tenido una fuerte influencia.Las dinámicas mundiales de la economía en la actualidad no representan una real perspectiva de desarrollo para nuestro pueblo, representan un singular mecanismo para delinear políticas económicas, que lejos de ser acertados estudios científicos, en ocasiones parecen ser experimentos de laboratorio de brillantes “mentes” que solo buscan el fin material o ciertos intereses todavía no claros de las superpotencias. Además en economías débiles como la de Ecuador es posible probar sus “recetas” de cambio. Estos esquemas en ciertos casos han truncado las perspectivas de crecimiento y bienestar. Son reglas de juego a las que nos hemos sometido voluntariamente y que una vez insertos el mismo sistema ha creado para auto-controlar los flujos de dinero o de intercambio en una aparente zona libre, pero que de acuerdo a su lógica llega ayuda a direccionar los flujos importantes hasta los puntos de interés. En todo caso bastaría con preguntarnos porque los países desarrollados no apoyan directamente a los países no desarrollados y crean burocracia global para “direccionar” el camino de los “equivocados”. No por esto debemos dejar de pensar que la responsabilidad de desarrollarnos recae sobre nosotros mismos.Un camino prudente sería cambiar esas exportaciones de bienes básicos por productos más elaborados, es decir, direccionar en una primera etapa una parte del excedente de las exportaciones a una tecnificación de los mismos bienes exportados. En vez solamente de exportar banano podemos pensar en industrializar en base a las mismas materias primas que vendemos, exportar productos con un mayor componente de valor, por ejemplo no solo exportar banano sino productos que se producen a partir del banano como papel, harinas, compotas, balanceados, trituras, etc. Y de igual forma con los demás productos. Siempre salta la pregunta que tantos se han cuestionado, por qué exportamos petróleo y no algunos de los productos que se pueden obtener a partir del mismo. Por lo tanto el gran reto de la economía ecuatoriana es trazar el camino para forzar y crear esas condiciones, que ayuden a incentivar adecuadamente la industrialización a mediana escala para en el futuro poder pensar en dar otro paso más adelante hacia otro tipo de industrialización.Las cifras de exportaciones e importaciones refleja la falta de incentivos por las que ha tenido que atravesar el sector industrial del país y el sector agrícola, así como también muestra el excesivo facilismo del sector importador para generar ingresos.BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS.· ACOSTA, Alberto, JÁCOME, Hugo, MAYORAL, Fernando, SCHULDT, Jurgen, RIVADENEIRA, Ana, VARELA, Marcelo. (2008). “Análisis de coyuntura económica, una lectura de los principales componentes de la economía”. Quito – Ecuador. Graficas Araujo.· Banco Central del Ecuador. http://www.bce.fin.ec· Banco Interamericano de Desarrollo (BID). http://www.iadb.org· Fondo Monetario Internacional. http://www.imf.org· Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (INEC). http://www.inec.gov.ec· Ministerio de Economía y Finanzas. http://www.mef.gov.ec· Superintendencia de Bancos. http://www.superban.gov.ec
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